Nostalgia

Nostalgia
Fotografía: Pablo Palma M.

Karina

"Cuando la vida lo desea, el amor encuentra nido y se queda, florece..."

¿Quién soy?

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Mi vida entre lo claro y lo oscuro; entre la vida y lo que no lo es, sin llegar a ser la muerte...

Es la ciudad y te voy a olvidar

Es de noche.
Es la ciudad y te voy a olvidar.
Las calles vacías no hacen más que gritar… tu nombre les voy a deletrear. En ecos de concreto, mi alma se va a vaciar de tus recuerdos y mis ojos se cegarán en luces, mercurios y neones. Es la ciudad y te voy a olvidar.
¿Y qué me puedes pedir? Tan sólo soy un chico de la ciudad.
Mi memoria, inundada de ti, de tu aroma: esa piel que no se toca pero se siente; de esa memoria en calle mojadas, la quiero olvidar.
¿Te acuerdas de aquella esquina? Colores de colores… ¿te acuerdas? Y es que un beso me diste y no te acuerdas. Pues hoy, a plena luz nocturna, la he llenado de grises tonos, no existe desde ahora la esquina para mí. Y si te preguntas cómo lo pinté… a pura lágrima color ausencia. Es la ciudad y te voy a olvidar.
La noche se profundiza más. He escuchado el clamor del viento, se ha adherido a la piel de esta ciudad… aún así, nada me detendrá; te voy a olvidar.
Voy caminando hacia el parque y he visto tu rostro, tu mirada inquieta, tu mano y mi mano…
Me voy a sentar, cerraré los ojos y voy a respirar. Cuando los abra, la ciudad ya no tendrá tu rostro, tu mirada el viento se la llevará, mis manos olvidarán tu piel y el bullicio me despertará, me devolverá a la realidad. Es la ciudad y te voy a olvidar.
En medio de aquella escena nocturna, los árboles lloran sus hojas desteñidas, caen como cayó mi alma el día que me dejaste, como cayó mi corazón de tus manos, aquel día… Con cada lágrima de otoño marchito de hojas, mi memoria deshoja tu memoria.
Vi volar a lo lejos aquella noche que bailamos, mientras que a mis pies cayó miles de memorias secas de abrazos, palabras, promesas y heridas. Me levanté antes de que mis recuerdos me sepultaran la vida. Salí del parque y me dirigí al teatro. Es la ciudad y te voy a olvidar.
Recuerdo cuando paseábamos por la avenida que llega hasta el teatro, era en aquellas oportunidades cuando aprovechabas y me robabas un beso, yo tan solo podía devolverte un suspiro. ¿Te recuerdas cuando, en los días de lluvia, mojábamos en los charcos nuestro amor? Hoy iré secando cada uno con el calor de mi olvido, con la luz tristeza de tu ausencia. Es la ciudad y te voy a olvidar.
Cuando llegué al teatro, no pude más… ¡Me has hecho llorar! Cruel el olvido de tu piel y tu aroma; devastador borrarte de mi memoria. ¿Por qué fingiste amarme y luego irte? ¿Qué hice yo mal? O acaso ¿en exceso quise amarte?
La avenida del teatro se me antoja oscura, un poco borrosa… no, esas son mis lágrimas. Saco mi pañuelo, las seco y observo, aun se me antoja oscura. Recuerdo cuando venía contigo al teatro: escena a escena, movimiento en movimiento vimos y compartimos; reímos, lloramos, nos divertimos; incluso, recuerdo el día en que nos dormimos con aquella obra tan aburrida; mas nunca olvidaré aquella obra que no vi por estar unido a tus labios…
Voy a entrar al teatro, voy a quebrar aquellas escenas de nuestra vida obra y quemaré el guión de tu amor… cegaré la luz que te iluminó en cada movimiento, en cada beso, sonrisa y silencio, no sabrá nada de ti el teatro interno de mi corazón; es la ciudad y te voy a olvidar.


Cuando salí del teatro volví a ver aquella ciudad… Carros, luces, neones, tránsito, sonidos, música, anuncios, ventanas, luces dentro de las ventanas, sombras impidiendo las luces de las ventanas, ventanas clavadas en edificios, edificios clavados en las aceras y las aceras en las calles… en las calles hay autos, bailan y bailan sin cesar, uno tras otro, todo parece tan rápido… ¿Qué es esto? ¿Qué esto?

Es la ciudad y yo… ya te olvidé.

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